Saltar al contenido

Protege Debian GRUB: Evitando Accesos No Autorizados.

Compartir en:

En este artículo, exploraremos la vulnerabilidad de GRUB en Linux, cómo puede ser explotada, y las estrategias para fortalecer su seguridad y proteger los sistemas informáticos.

El GRUB, o Grand Unified Bootloader, es una parte crucial de muchos sistemas operativos basados en Linux. Este gestor de arranque es la primera pieza de software que se ejecuta cuando encendemos nuestro sistema, y es el responsable de cargar el kernel del sistema operativo. Mientras que en muchas situaciones el GRUB funciona sin problemas, también presenta un punto de vulnerabilidad que puede ser explotado para obtener acceso no autorizado a un sistema.

En particular, cualquier persona con acceso físico a la máquina puede interrumpir el proceso de arranque y modificar las opciones de arranque del GRUB para iniciar el sistema con privilegios de root. Esto se puede hacer agregando «init=/bin/bash» al final de la línea de comando del kernel, lo que le indica al kernel de Linux que inicie un shell de bash en lugar del proceso de inicialización normal. Este acceso de root puede ser usado para realizar tareas maliciosas, desde la modificación o eliminación de archivos del sistema hasta la instalación de software malicioso.

Por lo tanto, es esencial tomar medidas para proteger el GRUB contra la edición no autorizada. Esto se puede lograr habilitando una contraseña para la edición del GRUB, lo que impedirá que cualquier persona sin la contraseña correcta pueda hacer cambios en la configuración del GRUB. Además de proteger el acceso físico al sistema, es crucial implementar medidas de seguridad adicionales para proteger contra ataques remotos.

Explotando el acceso al sistema

Una persona con el conocimiento técnico y acceso físico a una computadora puede interrumpir el proceso de arranque del sistema e ingresar al menú de GRUB. Una vez en este menú, es posible modificar las opciones de arranque del kernel de Linux añadiendo «init=/bin/bash» al final de la línea de comando. Al hacer esto, el sistema se inicia en un shell de bash en lugar del procedimiento de inicialización regular.

Este shell de bash tiene privilegios de root, lo que significa que el usuario tiene acceso completo y sin restricciones al sistema operativo.

Pero ¿cómo conseguimos el acceso?, aunque a primera vista parezca complejo, es extremadamente sencillo si se tiene acceso físico a la máquina.

Para editar el GRUB de Debian en el arranque y lograr una shell, debes seguir los siguientes pasos:
  • Reinicia tu sistema Debian y espera a que aparezca el menú GRUB en la pantalla.
  • Usa las teclas de flecha para seleccionar la entrada del kernel que deseas arrancar y presiona la tecla «e» para editarla.
  • En la pantalla de edición de GRUB, hay que desplazarse hasta la línea que comienza con «linux» y buscar la parte que dice «ro quiet». Hay que eliminar estas opciones y agregar «init=/bin/bash» al final de la línea.
  • Presionar «Ctrl+X» o «F10» para iniciar el sistema con la nueva configuración de GRUB.
  • Ahora estamos estar en una shell con privilegios de root. Podemos confirmar esto escribiendo el comando «whoami» y verás que devuelve «root».
  • Para realizar cualquier acción en el sistema como root, simplemente utiliza los comandos que normalmente usarías en la shell. Por ejemplo, para editar un archivo de configuración, puedes emplear el comando «nano» o «vi» seguido del nombre del archivo.

¿Cómo me protejo?

La mejor protección para este tipo de casos es tener un férreo control físico para impedir accesos no autorizados. Todos sabemos que este tipo de técnicas pueden ser de ayuda en alguna situación que otra (Ups! He olvidado la contraseña root…). Pero es cierto que es una puerta abierta a una gran brecha de seguridad si no se tiene cuidado.

Para proteger el GRUB de posibles ediciones no autorizadas, puedes habilitar una contraseña para la edición del GRUB. Esto impedirá que cualquier persona sin la contraseña correspondiente pueda realizar cambios en la configuración del GRUB.

Para establecer una contraseña para la edición del GRUB, sigue estos pasos:
  • Ejecutamos el comando «grub-mkpasswd-pbkdf2» para crear una clave de cifrado para la contraseña del GRUB. Ingresamos la contraseña que deseamos usar cuando se nos solicite. El comando devolverá una cadena cifrada.
  • Abrimos el archivo de configuración del GRUB «/etc/grub.d/40_custom»
  • Agregamos las siguientes líneas al final del archivo:
set superusers="root"
password_pbkdf2 root *password*
  • Guardamos y cerramos el archivo.
  • Ejecutamos el comando «update-grub» para actualizar la configuración del GRUB.
  • Reiniciamos el sistema y esperamos a que aparezca el menú GRUB en la pantalla. Ahora, cuando intentemos editar la configuración del GRUB, se nos pedirá una contraseña. Solo aquellos que conozcan la contraseña pueden actuar cambios en la configuración del GRUB.

Para verificar que la protección de contraseña del GRUB funciona correctamente, intentamos editar la configuración del GRUB como un usuario sin privilegios de superusuario. Veremos que se nos solicita una contraseña que solo el superusuario conocerá, por lo que no podemos editar la configuración del GRUB.

Conclusión

En el entorno de los Centros de Procesamiento de Datos (CPD), la seguridad es un aspecto de suma importancia, y abarca tanto la seguridad física como la digital. La protección del acceso físico a las máquinas es tan crucial como la protección del software y los datos. Como hemos visto, un acceso físico no autorizado puede conducir a la explotación de vulnerabilidades en el GRUB, permitiendo a los atacantes tomar control total del sistema. La implementación de estrictas medidas de seguridad física es esencial para prevenir tales situaciones.

Estas medidas pueden incluir controles de acceso, como tarjetas de identificación, cerraduras biométricas o códigos PIN, y vigilancia constante a través de cámaras de seguridad. Sin embargo, incluso con las mejores medidas de seguridad física en su lugar, es posible que los sistemas sigan siendo vulnerables a ataques si se pasan por alto las vulnerabilidades del software.

La explotación del GRUB, como hemos analizado, es una de esas posibles vulnerabilidades. Aunque puede ser una herramienta valiosa para los administradores de sistemas en casos de recuperación del sistema, también puede ser un punto débil si se deja sin proteger. La implementación de una contraseña en el GRUB es un paso sencillo, pero efectivo, que se puede tomar para aumentar la seguridad del sistema.

Además de implementar medidas de seguridad, es crucial realizar análisis regulares de vulnerabilidades para identificar y abordar posibles puntos débiles en los sistemas. Esto puede implicar pruebas de penetración, en las que los expertos en seguridad intentan explotar las vulnerabilidades para identificar las áreas que necesitan mejorar, y auditorías de seguridad regulares.


Juan Ibero

Inmerso en la Evolución Tecnológica. Ingeniero Informático especializado en la gestión segura de entornos TI e industriales, con un profundo énfasis en seguridad, arquitectura y programación. Siempre aprendiendo, siempre explorando.

Compartir en:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *